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Los principales cambios en las normativas de seguridad en ascensores

Posted by AGUI on 16-may-2019 8:08:00

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La seguridad es un elemento esencial en el sector de la elevación, tanto en los procesos de fabricación como en su posterior mantenimiento. Desde finales de 2017 está en vigor una nueva normativa para ascensores y montacargas que aumenta de forma significativa las exigencias de seguridad. Estos cambios se basan en la incorporación de nuevas tecnologías así como en una mejora de los procesos de diseño de componentes, ensayos e inspecciones.

Las normativas europeas EN 81-20 y EN 81-50 suponen la modificación más importante de los últimos 15 años en materia de seguridad en elevación. La nueva legislación, que entró en vigor en septiembre de 2017, afecta a todas las plataformas elevadoras nuevas, ascensores y montacargas, tanto si son eléctricas como hidráulicas. Dichas normativas sustituyen a las antiguas EN 81-1 y EN 81-2 y son de obligado cumplimiento para todos los ascensores de nueva fabricación.

 

La norma EN81-20 recoge las reglas de seguridad para la construcción e instalación de los aparatos. Por otro lado, la EN81-50 especifica los procedimientos que deben llevarse a cabo en la fabricación de los componentes, incluyendo el diseño, los cálculos para dimensionar los componentes, los ensayos y las inspecciones a realizar de manera obligatoria. El objetivo primordial de estas normativas es incrementar la seguridad tanto para usuarios como para operarios de mantenimiento.

 

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Más seguros y accesibles para pasajeros

 

Una de las modificaciones principales es la modificación de la resistencia mecánica en paneles, puertas y cerraduras. Este es un elemento esencial de seguridad, puesto que aísla el hueco del rellano de los edificios. La normativa establece un aumento en la iluminación de cabina, así como el uso de cristales de seguridad en los espejos. Por otro lado, se exige un aislamiento mayor en los componentes eléctricos y el uso de materiales que incrementen la resistencia al fuego de todo el sistema.

 

En cuanto a medidas enfocadas a la seguridad de los usuarios, las normas actuales establecen también la obligatoriedad de incluir cortina óptica en las puertas y el incremento del área de actuación de la barrera fotoeléctrica. De esta forma, se minimiza la posibilidad de sufrir golpes en el cierre de puertas o de que se produzcan atrapamientos de objetos.

 

 

Operarios más protegidos frente a accidentes

 

Las normativas EN 81-20 y EN 81-50 para la fabricación de nuevos ascensores hacen especial hincapié en aumentar la seguridad de los operarios que trabajan en las labores de mantenimiento. Uno de los cambios principales que incorporan son un mayor espacio de seguridad para las labores que se realizan en el foso y en el techo de la cabina. Las nuevas dimensiones garantizan que el operario tenga siempre una zona de refugio en el caso de que fallasen los sistemas de seguridad. Se ha aumentado la iluminación en los huecos y es obligatoria la instalación de botoneras en el foso para el control del aparato.

 

Asimismo, se ha modificado de manera importante la resistencia de la balaustrada del techo de cabina. Si anteriormente debía tener una resistencia mecánica de 300 N, actualmente es de 1.000 N, el equivalente a una protección de obra. Finalmente, las medidas incluyen también la protección de las poleas con el objetivo de evitar atrapamientos, así como el aislamiento de los componentes eléctricos.

 

 

Normativa para ascensores en huecos reducidos

 

En muchos casos, la fabricación e instalación de ascensores nuevos se realiza en edificios ya construidos donde sus características hacen que sea imposible seguir todas especificaciones de la norma. En estos casos, la legislación aplicable es la EN 81-21, puesta en vigor en el año 2010. Dicha norma recoge cuáles son los mínimos indispensables en seguridad que siempre se deben cumplir y qué medidas alternativas pueden implementarse para que el ascensor sea igual de seguro aún cuando no cumpla las reglas más estandarizadas.

 

Al hablar de rehabilitaciones, lo más habitual es que los ascensores no cumplan las dimensiones mínimas de cabina establecidas en la normativa de 2017. En estos casos, si el foso y la zona de trabajo en el techo no son suficientes para garantizar la seguridad, la normativa establece la instalación de topes mecánicos que generan esos espacios seguros, así como la instalación de faldones y barandillas telescópicas. De esta forma, la normativa establece pautas compensatorias de obligado cumplimiento para garantizar que los ascensores ubicados en huecos reducidos tengan el mismo nivel de seguridad.

 

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